<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564</id><updated>2012-02-10T16:41:20.452-08:00</updated><title type='text'>Mira La Vitrina</title><subtitle type='html'>... Y después rompe el vidrio...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-2651828325689558493</id><published>2007-08-01T07:13:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T12:59:53.217-08:00</updated><title type='text'>Travesti por dos horas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RrCVqBdsGnI/AAAAAAAAAEM/7kWNXtY5y4k/s1600-h/traves.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5093735727736035954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RrCVqBdsGnI/AAAAAAAAAEM/7kWNXtY5y4k/s400/traves.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nada que decir... Si quieres saber más: ¡Compre The Clinic!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-2651828325689558493?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/2651828325689558493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=2651828325689558493' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/2651828325689558493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/2651828325689558493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/08/travesti-por-dos-horas.html' title='Travesti por dos horas'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RrCVqBdsGnI/AAAAAAAAAEM/7kWNXtY5y4k/s72-c/traves.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-8896857696783671701</id><published>2007-07-04T21:38:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T12:59:54.972-08:00</updated><title type='text'>CÓMO VEN LOS NIÑOS A LA LEGUA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox2JCGyV6I/AAAAAAAAADE/Up82O9l5nCo/s1600-h/Legua+10001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox2JCGyV6I/AAAAAAAAADE/Up82O9l5nCo/s400/Legua+10001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083567976950683554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nacieron cuando ya era un estigma ser de su población. Cuando estaban creciendo, la policía invadió sus calles y desde entonces está instalada allí, con tranquetas y zorrillos. Saben más de drogas que muchos adultos. Hablan de “reventar casas”, de merca, de balazos y pistoleros. Se juntan en una ONG donde pueden jugar mientras afuera traficantes y policías se sacan la cresta. Acá están los dibujos que han hecho en el último tiempo. De cómo se ven ellos y cómo ven su barrio y sus familias.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;*Primer lugar, categoría prensa escrita, premio "Pobre el que no cambia de mirada". &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denise tiene diez años; Alejandra, 9. Las dos son nacidas y criadas en La Legua, y las tardes después del colegio se la pasan jugando en la fundación La Caleta, una ONG que funciona en el corazón de su población y donde se hacen talleres para niños. Antes, la Fundación acogía a drogadictos que quisieran rehabilitarse. Ahora se dedican exclusivamente a los niños que todos los días ven al narcotráfico al lado de sus juguetes.&lt;br /&gt;Para llegar a la Fundación, que está en la esquina de Jorge Canning y Juegos Infantiles, las dos tienen que caminar al lado de las tanquetas de Carabineros que se paran en las esquinas de la población, vigilando los callejones peligrosos de La Legua Emergencia, uno de los sectores de peor fama de Santiago. En esos callejones viven ellas. La Fundación queda en el límite de la Emergencia y para llegar ahí se debe atravesar la población completa.&lt;br /&gt;Es primero de noviembre de 2006 y en la calle, la policía entra por segunda vez en la semana a los pasajes de La Legua. Tres días atrás, Carabineros detuvo a dos jóvenes que vendían cocaína, y el operativo terminó en una batalla campal de horas entre pobladores y policías. Ahora, tres disparos al aire anuncian nuevos problemas. Suenan frente a la Fundación, pero ni Denise ni Alejandra se asustan. A Denise no más le baja la alarma porque no le avisó a su papá dónde iba a estar, y eso seguro le va a significar un reto.&lt;br /&gt;A Denise no le gusta la idea de hablar de su población. Con 10 años, no quiere meterse en problemas y prefiere pasar piola. Cuando era más chica se intoxicó con cloro y con aguarrás; también la atropellaron. Puede contar esas cosas de su vida, pero nada de La Legua. Le teme a los narcos.&lt;br /&gt;Denise y Alejandra tiene cinco hermanos cada una. Se conocieron en La Caleta y van juntas al colegio Manuel Vicuña, que está también dentro de la población. Denise va en quinto y cuando grande quiere ser dibujante o cantante. Alejandra está en cuarto, y no tiene idea de qué va a pasar con ella en el futuro.&lt;br /&gt;Ellas crecieron con una imagen extraña de la legua: hace cinco años, el gobierno decidió intervenirla policialmente, y se desarrolló un plan de cercos que permitió a los policías invadirla durante cinco días y allanar casas en busca de drogas y armas. Desde entonces, la policía sigue ahí, estacionada en sus alrededores o en vehículos blindados, en las calles. Eso, cuando las dos niñas tenían cinco y cuatro años. Lo que han visto se parece más a una guerra con fuerzas de ocupación que a un barrio normal. &lt;br /&gt;En La Caleta no siempre se encuentran con los mismos niños. Las asistencias allí son variables. Dependen de lo que pase en la calle, generalmente. Si un día hay problemas, pocos niños irán. De todos modos hay unos quince que son estables, que llegan allá, hacen sus juegos, participan en las actividades y comparten con los monitores. Ellos los escuchan, y toman nota de cómo ven su conflictuado entorno y las relaciones que se arman entre la gente y los narcotraficantes. Los niños, explican los monitores, distinguen entre familias que parecen como ricas, que están en el negocio de la droga; otras que vendrían a ser una clase media, y que consumen la droga sin ser sus dueños. Al final de la escala esta un grupo que trabajan para los narcos.&lt;br /&gt;Los que no tienen nada que ver con la droga están también en ese grupo. Son pobres. &lt;br /&gt;Denise y Alejandra están en ese grupo. Y habría que agregarle otro elemento: además de pobres frente a los narcos, están acostumbradas a ellos.&lt;br /&gt;El tiroteo que hay afuera de La Caleta, saben, tiene que ver con la droga y los policías que entran a detener a los narcos. Y los policías les llaman más la atención a ellas. Mientras a Denise le gustan y los saluda cuando los ve por los pasajes, Alejandra cree que no ayudan en nada:&lt;br /&gt;-Yo creo que los pacos están comprados y que los narcos y los pistoleros les pagan para que se vayan. Por eso hay narcos a los que se los llevaron y ahora están de vuelta – dice.&lt;br /&gt;Afuera de la ONG, al operativo se suma un helicóptero. Siguen los balazos. Denise y Alejandra parecen acostumbradas: siguen tranquilas y empiezan un partido de damas mientras esperan que parta el taller de manualidades.&lt;br /&gt;También hablan de los narcos. Para ellas no todos son malos. Hay algunos, dicen, que les advierten antes de que pase algo: “ya, mijita éntrese que vamos a disparar”. El hecho de avisar los convierte en buenos. Otros no anuncian, y tiran balazos delante de todos. Esos son malos.&lt;br /&gt;A su edad, Denise y Alejandra han visto cosas que otros niños ni se imaginan. Saben mucho de drogas, y cuentan que sus compañeros de colegio juegan a vender cocaína con tiza molida en hojas de cuadernos, imitando a los verdaderos microtraficantes. También son observadoras del barrio. Cada vez que la policía revienta una casa para allanarla, dicen, los narcos tiran la droga a las casas vecinas. Los tiroteos, se quejan, no las dejan salir a la calle a jugar. Tampoco a los diminutos patios de sus casas.&lt;br /&gt;Las dos piensan que la cosa de La Legua no tiene muchas soluciones. O los narcos desaparecen, dicen, o ellas y sus familias se van a Italia, donde viven unos tíos. Ninguna de las alternativas les pertenece. Sólo les queda aguantar. &lt;br /&gt;Denise y Alejandra están casi solas esa tarde en La Caleta. Los disparos de la calle alejaron al resto de los niños. Cada vez que pasa esto, es mejor quedarse en casa mirando televisión. O ir a la iglesia evangélica, un territorio seguro, legos de la batahola que hay afuera, donde siguen los balazos y una turba -en la que no faltan niños- atacan a peñascazos una tanqueta de Carabineros, casi como si fuera un deporte nuevo.&lt;br /&gt;Al final de la tarde, el conteo es de más diez balazos y una familia detenida. La policía terminó su allanamiento y encontró mil dosis de cocaína, y una prensa para pisar la droga. No hay ni muertos ni heridos. Los grandes perjudicados de la tarde son los narcotraficantes y los niños, que nuevamente perdieron su taller y sus juegos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox2yCGyV7I/AAAAAAAAADM/wqIIWJyY1TI/s1600-h/escanear0003.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox2yCGyV7I/AAAAAAAAADM/wqIIWJyY1TI/s400/escanear0003.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083568681325320114" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Roberto tiene ocho años. Ésta es la imagen que se hace de la policía, después de convivir cinco años con ellos en La Legua.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA FURIA LEGÜINA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un año, Álex estaba con cuatro amigos chateando en los computadores de la sede de la Furia Legüina, la batucada de la población que nació en La Caleta. La sede está en Catalina, otro de los pasajes emblemáticos de la Legua Emergencia.&lt;br /&gt;Álex recuerda que estaban muy concentrados, y que en un momento él se asomó a la calle y vio a un hombre que pasaba por el lado de la sede. En la vereda del al frente, un grupo de jóvenes, armas en manos, le apuntaban al desconocido, que estaba parado al lado del portón de la batucada. Era una emboscada. Álex alcanzó a avisarle a sus compañeros que iban a disparar, pero la descarga vino antes. Un proyectil le dio en la cabeza de uno de sus amigos, que se desplomó. Álex lo tomó y salió con él, corriendo cuando no habían terminado los balazos. &lt;br /&gt;Hoy, Álex quiere olvidarse de ese día. Aunque su amigo se recuperó del balazo, fue el susto más grande que le ha tocado vivir en sus 22 años. Los hoyos de las balas dejaron el portón como un colador y todavía se ven. &lt;br /&gt;A diferencia de Denise y Alejandra, él si tiene recuerdos de los años en que La Legua era más tranquila. Pasó su infancia en La Caleta y hoy es monitor de la batucada. El año pasado terminó cuarto medio y ahora junta plata para estudiar pedagogía en historia. Trabaja como auxiliar en unos de los colegios de la legua. &lt;br /&gt;Gary es otro de la batucada. Tiene 16 años y lo único que quiere es salir de la población y estudiar electrónica o computación.&lt;br /&gt;Hace tres años, todas las ONG de La Legua hicieron un congreso de niños, con actividades en toda la población. Al termino, le preguntaron a los niños qué necesitaban en la población, Gary respondió:&lt;br /&gt;- Tengo problemas con mis hermanos porque fuman drogas y pelean con mi papá, le piden plata a mi mamá y por eso ella discute con mi papá. Mi hermano le pega a mi cuñada... los niños necesitamos ayuda porque estamos en peligro. Necesitamos doctores y también carabineros que les quite las armas a los hombres –escribió.&lt;br /&gt;Hoy sigue creyendo lo mismo, aún cuando los carabineros que pedía metieron preso a su papá y a su hermano.&lt;br /&gt;- Mi papá está preso por cocaína y mi hermano mayor por robo. Eso me da pena, porque cuando voy a ver a mi hermano él me dice que ha cambiado y que no quiere hacer lo mismo, que quiere trabajar. Yo veo cómo mi mama sufre con esto y no quiero que lo haga más &lt;br /&gt;–explica.&lt;br /&gt;Gary no es el único que a pasó por eso. La mayoría de los niños de la Fundación tienen familiares presos, o amigos. Quieren salir del apretado circulo de la droga.&lt;br /&gt;- Yo tenía un amigo que a los 14 años se metió en la droga. Cuando lo veo le digo que se metió al peo, y el me dice que es huevada suya. Pero lo que acá pasó es que él se metió para caerle bien a unos locos. Por gente como ésa a nosotros nos estigmatizan. Nos meten a todos en el mismo saco y no todos somos iguales.&lt;br /&gt;Como las niñas, la presencia de la policía los divide, para Álex, la invasión de carabineros no es una solución a los problemas.&lt;br /&gt;- Ahora lo malo son los pacos, porque su presencia no es ningún aporte. No es normal que tú salgai de la población y te revisen y te desnuden, aunque lleví o no el carné. Tampoco es normal abrir la puerta de tu casa y ver un blindado, una micro llena de pacos o un zorrillo.&lt;br /&gt;Las autoridades, cree Álex, no han podido arreglar La Legua. Y ya es tarde para hacerlo. En la población ya se tejieron redes en torno al narcotráfico, y que da trabajo a los cesante. No necesariamente vinculados con los narcos, pero sí asociados a ellos, como la gente que por las noches vende frituras a los angustiados, y da vida a la agitada vida nocturna de las calles. “Puedes que no seas narco, pero tus servicios le sirven a adictos y traficantes, de esa manera hay una cierta dependencia. Si los narcos son detenidos muchas familias quedan sin comer”, explica.&lt;br /&gt;- En mi calle ya no quedan narcos, están todos presos, pero sí hay casas espectaculares, con autos últimos modelos, de sus familias. Eso no me da rabia, pero a mis amigos sí, ellos se preguntan ¿por qué esta gente puede veranear dos meses seguidos y nosotros una semana? Y yo les digo que no nos preocupemos, porque nosotros almenos dormimos tranquilos y no tenemos nada que esconder – dice.&lt;br /&gt;Álex es de la generación que creció cuando Marcelo Magallanes Barahona mandaba en las calles. Magallanes era “El pampa”, un narcopistolero que sembró el terror entre los traficantes y vecinos. Gary, su amigo, también se conoce la historia del bandido con detalle. Y los dos cuentan que Magallanes ya tiene un sucesor: un niño de 12 años que es de la patota que más se junta con los narcos. El año pasado cayó preso con tres pistolas, un pasa montaña y guantes quirúrgicos. No eran suyas, alguien le pidió que las sacara de la población para eludir a los carabineros. De todas manera, se quedó con un apodo: “pampa chico”.&lt;br /&gt;La infancia de Álex y Gary fue harto más tranquila que la del “pampa chico” y sus amigos, que participan en entregas de mercaderías amparados en su corta edad o juegan a tirarse balines con pistolas de goma. Ellos jugaban al clásico paco y ladrón, en su versión legüina. Pero hoy hasta el juego ha tenido sus modificaciones:&lt;br /&gt;- Yo jugaba a los pacos y a los ladrones. Los más grandes eran pacos y los más chicos robaban. Entonces tenían que arrancar no más porque los pacos te sacaban la chucha. Eso era antes. Ahora los pacos siguen pegando a los malos, pero ya nadie quiere ser paco. todos quieren ser choros – dice Álex.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox3gyGyV8I/AAAAAAAAADU/F6t3_79GUDk/s1600-h/20001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox3gyGyV8I/AAAAAAAAADU/F6t3_79GUDk/s400/20001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083569484484204482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Alejandra tiene 9 años. En sus dibujos siempre hay pistolas. En el primero de arriba recuerda los balazos de un narco en uno de los muchos enfrentamientos en la Legua Emergencia. Acá no sabe si el que apunta es un policía o un narco.&lt;/em&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LO QUE ENSEÑA LA CALLE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen tiene 10 años y cada vez que se pone nerviosa se le reactiva la parálisis facial que se le declaró hace un año. Fue de esas noches tensas en La Legua, cuando esta a punto de desatarse la “veleidad” – como le llaman a los tiroteos-, y todo se queda como callado. Carmen estaba en su casa en Catalina a punto de dormirse mientras dos bandas rivales se aprestaban a solucionar sus problemas a balazos.&lt;br /&gt;El tiroteo que se desató esa noche fue grande. Algunas balas perdidas cayeron en el techo de la casa de Carmen. Ella no paraba de llorar, aterrada. El miedo de esa noche le provocó la parálisis: al otro día, no podía hablar.&lt;br /&gt;Hoy, Carmen está en La Caleta para buscar un libro y jugar con Margarita, una niña de 12 que es su vecina. Aunque ya puede hablar normalmente, le cuesta recordar cosas de esa noche. Cada vez que algo la pone nerviosa, empieza a gesticular. Se atora.&lt;br /&gt;Las familias de Carmen y Margarita viven en la en la Emergencia. Carmen es la mayor de cinco hermanos, y tiene que hacerse cargo de todos. Su madre es alcohólica y consumidora de pasta base. Su hermana también va a La Caleta.&lt;br /&gt;A sus cuatro hermanos, Carmen suma varios medios hermanos por parte de su padre. No recuerda cuantos son, porque a pesar de que son de la misma Legua no los ve mucho. Sí sabe que tres de ellos ya están presos por droga:&lt;br /&gt;- Mis hermanos están presos por ir a entregar merca a San Antonio. Ellos sabían que la merca no era pura, pero igual la compraban. Cuando los detuvieron, mi hermana se cargó con todo, pero el juez no supo que hacer y se declaró incompetente. Igual los dejaron detenidos –explica.&lt;br /&gt;Detenciones y drogas están frescas en su memoria. Como la de comienzo de semana, antes de la balcera y el helicóptero. Cuenta que la policía llegó a reventar una casa y se llevaron a dos hermanos porque la mamá había mandado a cobrar y a dejar mercadería. Después de la detención, los vecinos de pusieron a tirar piedras y basura en la calle. La policía les respondió con lacrimógenas.&lt;br /&gt;Carmen está en cuarto básico del colegio Manuel Vicuña. Pese a que quiere ser diseñadora de moda cuando grande, cree que las mejores cosas se aprenden en la calle.&lt;br /&gt;- Aprendís más ahí que en el colegio. Allí no te enseñan nada. Además a mí no me escuchan, porque levanto la mano y nunca me preguntan. Siempre quedo con la palabra en la boca- se queja. &lt;br /&gt;Su amiga Margarita también cree que la calle enseña mejor. Sobre todo las técnicas de peleas. El semestre pasado ella dejó de ir al colegio. La vieja, dice, era muy pesada. Sus compañeros la molestaban y ella se defendía a golpes. Por eso se fue. Del colegio hecha de menos las matemáticas y el inglés. El ramo que no le gustaba era comprensión del medio. Pero es de lo que más sabe.&lt;br /&gt;Pese de que tiene cinco hermanos, para ella sólo cuenta su madre, que vende frituras en la calle. Por eso quiere estudiar gastronomía cuando grande. En la calle, ha aprendido a mirar. La droga, dice, es mala. Pero no todos los narcotraficantes son malas personas, distingue.&lt;br /&gt;- Hay narcos que me caen mal porque le faltan el respeto a las abuelita y hay otros que me caen bien porque nos compran cosas –explica.&lt;br /&gt;En su pasaje, Catalina, casi todas las familias traficaban hace algunos años. Después de la intervención, quedan solo dos activas. Lo que hay allí ahora, dice, son choros a los que les queda algo de plata. “Pero la plata no compra na´ la felicidad”.&lt;br /&gt;Los recuerdos de Carmen no son los que normalmente tienen los niños. Los suyos son crudos, y los cuenta de corrido: la vez que con su hermano chico se quedó parada en medio de una balacera, y un policía los apuntó con una metralleta; la señora que terminó con un balazo en la pierna porque iba pasando; el angustiado que murió de una sobre dosis en una casa del vecindario y los niños fueron a ver. Y así, suma y sigue.&lt;br /&gt;Carmen quiere que sus vecinos dejen de pelearse a balazos para que ella pueda salir a la calle a jugar. Y que la prensa no sólo muestre el lado malo de su barrio.&lt;br /&gt;- No me gustan los diarios porque son muy sapos. ¿Por qué no hablan de lo bueno de la lengua? Deberían mostrar lo que hace La Caleta con los niños, pero nunca lo ponen. Lo único que dicen es que tiran balazos, que son traficantes, y siempre somos nosotros, nunca otros .&lt;br /&gt;Lo que quiere su amiga Margarita es algo más personal. Quiere cariño en su casa, que su papá –que viene saliendo de la cárcel- deje las drogas y el alcohol. &lt;br /&gt;- No me llevo bien con mi papá. Derrepente me cae bien. Cuando se pone regalón conmigo, pero eso no es seguido. Yo quiero que me dé cariño, pero no siempre me lo da, porque no me gusta cuando se cura –dice.&lt;br /&gt;Carmen y Margarita se pasan toda la tarde en La Caleta. Cuando salen, acompañados de sus hermanos, caminan a sus casas. Van entre los grupos que se colocan en esquinas y cunetas. Son raras en las calles de La Legua a esa hora. Son niñas todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox3vCGyV9I/AAAAAAAAADc/Sr6-6RxwzZY/s1600-h/escanear0002.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox3vCGyV9I/AAAAAAAAADc/Sr6-6RxwzZY/s400/escanear0002.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083569729297340370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Carmen tiene diez años y para ella los policías son los enemigos. En la imagen, frente a las diminutas casas de La Legua, un carabinero le dispara a un caballero. Carmen dice que es la policía la que dispara y tira piedras, y no los narcos. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LO QUE LOS NIÑOS QUIEREN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tres años, las ONG de La Legua hicieron un congreso de niños. Les preguntaron qué necesitaban. Éstas son algunas de las respuestas:&lt;br /&gt;- Los niños de La Legua necesitamos tener salud sana y limpia, sin tener que hacerle a las drogas y yo también quiero ser libre. (Alexis, 14 años).&lt;br /&gt;- Necesito que mi familia sea más unida, porque no me gusta que peleen los adultos. Que la gente sea más amigable y que mi mamá no pelee con papá. (María).&lt;br /&gt;- Los niños de La Legua necesitamos comida. (Kevin, 6 años).&lt;br /&gt;- Necesito que mis sueños se cumplan cuando sea grande y que se cuide mi mamita. (Javier, 6 años).&lt;br /&gt;- Necesito amor y cariño de mi familia y que no nos anden apuntando. (Marcos, 10 años). &lt;br /&gt;- Necesito paz en las calles para poder jugar tranquilos y no más delincuencia ni drogas. (Nicole).&lt;br /&gt;- Mi problema es que no tengo a mi mamá. Ella está presa y tengo que atender a mi hermana chica. Mi problema son mis hermanos mayores porque pelean. No quiero más drogas. (Anónimo).&lt;br /&gt;- Mi problema es que no tengo ropa, no tengo zapatillas, mi mami no tiene plata y no tenemos luz. Además me entran muy temprano a la casa. (Carolina, 8 años).&lt;br /&gt;- Quiero que se preocupen de los niños de La Legua y que no tiren más balazos. (Andrés, 11 años).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox4TiGyV-I/AAAAAAAAADk/mqxircZ7dcw/s1600-h/escanear0004.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox4TiGyV-I/AAAAAAAAADk/mqxircZ7dcw/s400/escanear0004.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083570356362565602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Ésta es la familia de Roberto. Su situación económica es precaria y peor aún, su padre es alcoholico. Por eso lo dibuja algo lejos de su familia.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-8896857696783671701?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/8896857696783671701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=8896857696783671701' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/8896857696783671701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/8896857696783671701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/07/cmo-ven-los-nios-la-legua_8162.html' title='CÓMO VEN LOS NIÑOS A LA LEGUA'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rox2JCGyV6I/AAAAAAAAADE/Up82O9l5nCo/s72-c/Legua+10001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-2695064761831576378</id><published>2007-07-01T12:47:00.000-07:00</published><updated>2007-07-01T12:49:22.434-07:00</updated><title type='text'>Beat Box</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/DsNFxOOnjgw"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/DsNFxOOnjgw" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este loco la fiesta está armada...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-2695064761831576378?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/2695064761831576378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=2695064761831576378' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/2695064761831576378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/2695064761831576378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/07/beat-box.html' title='Beat Box'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-7998497505559361234</id><published>2007-06-10T19:52:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T12:59:55.189-08:00</updated><title type='text'>Yo fui cabro pobre</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy5HsQZ7AI/AAAAAAAAABo/31uRN5Z6rMA/s1600-h/NINIOS-POBRES-DE-PUEBLOS-MUERTOS.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy5HsQZ7AI/AAAAAAAAABo/31uRN5Z6rMA/s400/NINIOS-POBRES-DE-PUEBLOS-MUERTOS.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5074634421929896962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dejar de ser pobre en Chile es muy difícil. Tanto que muchos economistas piensan que nuestro gran problema no son los ingresos desiguales sino las barreras que impiden, a los que nacen pobres, acceder a una vida mejor. Tres personas nos contaron sus recuerdos a pie pelado. Dos lograron escapar de la pobreza gracias a una enorme autodisciplina y a una gran fortuna. La tercera siguió el camino más frecuente en Chile. Vea.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;*Apropósito de la Casen 2006&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cagado de frío&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 6 de la mañana y Carlos Arratia se levanta para ir al colegio. Tiene seis años y vive en Palguín Alto, cerca de Pucón. Afuera la nieve se ha acumulado toda la noche y cuando él sale, le llega a las rodillas. Carlos lleva sólo unas delgadas zapatillas de plástico y los pies se les congelan hasta no sentirlos. Debe hacer dos horas de caminata, 16 kilómetros infernales, para llegar a la escuela donde por fin toma una leche caliente y seca su ropa.&lt;br /&gt;Hoy, Carlos Arratia tiene 51 años y es Gerente General de la Cooperativa de muebles Millaray, en Pudahuel. Usa zapatos de cuero. Sus recuerdos de infancia son tan vívidos que le saltan las lágrimas.&lt;br /&gt;- Las zapatillas se resbalaban en la nieve y no me protegían del frío. Pero no teníamos plata para otra cosa. Ésa fue mi peor miseria.&lt;br /&gt;Algunas noches sueña que ha vuelto a ser niño y despierta con el cuerpo agarrotado, como si volviera a congelarse en la nieve. Pero esta vez no es el frío. Es el miedo a volver a la miseria. &lt;br /&gt;- Ahora que estoy estable, sigue latente el temor a perder lo que tengo. Mi situación actual es nueva en mi vida. Es como un sueño para mí. A veces siento que voy a despertar y todo ha sido un sueño.&lt;br /&gt;Carlos vivió en Palguín hasta 1964. Recuerda que cada marzo, su padre bajaba al pueblo y se apertrechaba para los meses de invierno. El frío era tal que muchas veces era imposible salir al campo. Durante los peores temporales la nieve superaba los dos metros.&lt;br /&gt;Con tantas dificultades para estudiar Carlos sólo llegó hasta octavo básico.&lt;br /&gt;- Nosotros vivíamos de la agricultura y de las maderas. Mi padre era maderero y con mi hermano juntábamos los restos de los coihues para hacer figuritas y venderlas a los turistas que iban a las termas de Palguín. En las tardes buscábamos piñones y con eso ganábamos dinero.&lt;br /&gt;Con el esfuerzo de todos, la familia logró salir del atolladero y durante un tiempo vivieron holgadamente. Pero su padre despilfarró lo logrado por culpa del alcohol.&lt;br /&gt;- Nuestra pobreza fue tanto afectiva como monetaria. Nunca recibí un gesto de cariño ni de mi padre ni de mi madre. No recuerdo un “te quiero” y creo que eso me hizo ser un poco duro– dice Carlos. Y llora.&lt;br /&gt;En Pucón, mientras su padre administraba aserraderos y trillaba, Carlos trabajaba en la Hostería Suiza. Tenía 14 años y para el año nuevo su madre lo llevaba a ver desde afuera la fiesta que hacían en el Hotel Pucón. Veía los bailes, oía las risas. Se propuso llegar ahí como fuese. Tiempo después logró que le dieran empleo como garzón del hotel. Luego trabajó en distintos lugares y en múltiples oficios. Pasó por Chillán, Valdivia, Puerto Montt, Punta Arenas y Coyhaique y en dos ocasiones fue elegido el mejor trabajador, ganándose becas para estudiar en el Inacap. En el 85 llegó a la capital para trabajar como garzón en un restaurante del barrio alto.&lt;br /&gt;- Los recuerdos que tengo de Santiago no son muy buenos. Acá me metí en las drogas. Tomaba alcohol y me levantaba y me acostaba fumando marihuana. Para trabajar consumía cocaína. Estuve dos años metido en eso.&lt;br /&gt;Para salir del vicio se fue a Mulchén. Allá trabajó en un aserradero, pero por problemas económicos tuvo que volver a Santiago en 1993. La situación no mejoró y un día su pareja le dijo que necesitaban a un carpintero en una mueblería. Carlos fue y les explicó que de maderas sabía muy poco, pero que en ganas de trabajar nadie le ganaba.&lt;br /&gt;En 1995 se independizó y formó una mueblería en el patio de su casa con un motor de lavadora. El negocio creció y gracias a los 14 millones de pesos que prestó el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) nació la cooperativa Millaray, que agrupa a siete mueblistas.&lt;br /&gt;Desde el 15 de noviembre de 2005, fecha en que nace formalmente la microempresa, han facturado 18 millones de pesos. Entre sus clientes figuran Carabineros de Chile, CMPC, el DUOC y el Instituto Los Leones. Esperan que sus utilidades sigan creciendo.&lt;br /&gt;Hoy vive en Pudahuel en el barrio La Estrella, un sector medio-bajo dominado por blocks. Cuando ve a los niños de las cuadras cercanas se acuerda de su infancia y piensa en el difícil camino que tienen para salir de ahí. No se trata sólo de oportunidades. Se trata de coraje, de lograr vencerse a uno mismo. La pobreza no sólo es falta de recursos. Es algo que se puede pegar a tu personalidad y dañarte.&lt;br /&gt;Carlos hoy gana cerca de 500 mil pesos y en su casa comen carne una vez a la semana, tiene dos televisores y se compró tres propiedades para hacer funcionar su empresa. En todos sus años, pasó hambre infinitas veces y esa experiencia lo obliga a preocuparse de que a sus hijos nunca les falte nada.&lt;br /&gt;- Todo lo que pasé me hizo fuerte, pero los recuerdos de la nieve, del frío y del hambre jamás los olvidaré. Cuando uno pasa hambre no sólo te enfermas del estómago, sino que también te enfermas del alma y eso sí que duele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Muerta de pena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Camaño tiene 20 años y está embarazada. Vive en Longaví (VII Región) en una pieza que su pareja arrendó antes de marcharse a Santiago. Es invierno y pronto tendrá su primer hijo. No tiene trabajo y pasa días sin comer. Cuando anda con suerte sus vecinos le dan un pan y agua con harina. Lo que más toma es té. Como no tiene tazas, usa un tarro de conservas. No sabe cuándo volverá su marido ni qué hará cuando le llegue la hora de parir.&lt;br /&gt;Recordando esos años Teresa llora. Lo hace con todo el cuerpo, como si tuviera una convulsión. No le es fácil hablar de su pasado. Hoy tiene 56 años y trabaja en dos casas como asesora del hogar. De lunes a viernes lo hace en Quilicura y los sábados en Peñalolén. &lt;br /&gt;Vive en Renca, tiene tres hijos y acaba de echar de la casa a su esposo: el mismo que en 1968 la dejó sola en Longaví cuando estaba a punto de tener a su primer niño.&lt;br /&gt;Teresa dice que su infancia fue feliz, que tiene bonitos recuerdos. Cree que aunque su familia era pobre, su vida pudo haber sido distinta. Pero en 1960 murió su madre y todo cambió.&lt;br /&gt;- Mi papá duró dos años viudo y se casó otra vez. Mi madrastra fue mala conmigo y con todos mis hermanos. Ella nos pegaba y nos alimentaba muy mal y mi papá no decía nada.&lt;br /&gt;Como hija mayor, Teresa se hizo cargo de los niños. Dejó de estudiar en sexto básico y cuando tenía 12 años, la madrastra la puso a trabajar como asesora del hogar.&lt;br /&gt;- Toda la plata que ganaba se la quedaba ella. Y me pegaban tanto que prefería no llegar a la casa en la noche. Muchas veces me quedaba a dormir en la calle o en el patio, junto a los perros. Por eso fue que me violaron.&lt;br /&gt;Teresa prefiere no hablar de ese episodio. Pero dice que después de eso vivió sola en Victoria. Trabajó en distintos lugares, siempre como nana. Se acuerda que miraba a las niñas que iban al colegio y pensaba que quería estudiar y tener un buen trabajo. También, que quería casarse. &lt;br /&gt;En 1965 su padre volvió a buscarla y ella lo siguió. Pero sólo estuvo un par de días con él porque el maltrato continuó.&lt;br /&gt;Las cosas parecieron cambiar cuando conoció al que sería su marido: Luis Cisternas. &lt;br /&gt;- Al principio él era una buena persona. Pero con el tiempo se empezó a portar mal. Me pegaba y no me daba plata para alimentarme. La primera vez que quedé embarazada, él se fue a Santiago y tuve mi hijo sola en la pieza. Una vecina cortó el cordón umbilical. Luis llegó como a las dos semanas a conocer al niño y después se volvió a ir.&lt;br /&gt;A partir de entonces, cada visita de su marido se volvió terrorífica.&lt;br /&gt;- El Luis me siguió golpeando. Cada vez era peor. Una vez me dejó en cama como dos semanas con la cara destrozada. &lt;br /&gt;Teresa sabía, además, que él tenía otras mujeres. Pero pensar en separarse no era una posibilidad para ella. &lt;br /&gt;En 1970 la pareja partió a Santiago. Vivieron en una pieza hasta que junto a otras familias se tomaron un terreno en Renca. Durante mucho tiempo su casa fue una carpa de bolsas plásticas, hasta que lentamente el lugar se fue transformando en una villa. &lt;br /&gt;Teresa tuvo dos niños más. Tras el último parto, las agresiones disminuyeron. &lt;br /&gt;- No sé qué pasó pero Luis dejó de golpearme y de tomar. La última vez que intentó levantarme la mano lo denuncié. De ahí en adelante nunca más me tocó. &lt;br /&gt;En el 2000, Teresa empezó a trabajar como nana. En un comienzo ganaba 24 mil pesos mensuales. Actualmente logra unos 130 mil pesos. Su esposo nunca le aportó dinero y sólo en el último tiempo le dio 20 mil semanales.&lt;br /&gt;Cuenta con firmeza que hace cinco días lo echó de la casa. Luego vuelve a llorar. Se acuerda de cuando era niña y quería estudiar y casarse. Piensa que simplemente nunca tuvo una oportunidad para tener otra vida. Teresa ha pasado buena parte de su existencia defendiéndose, tratando de que no la golpearan, que hubiera para comer, que la respetaran. Nunca tuvo espacio para tomar la iniciativa. &lt;br /&gt;Luego de llorar un rato murmura:&lt;br /&gt;- Mi vida ha sido un fracaso. Yo no debí haber venido a este mundo.&lt;br /&gt;Después toma agua de una taza. Intenta calmarse. Sus patrones acaban de llegar a almorzar y debe volver a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Entero embarrado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo crecí en La Bandera, entre la tierra y la pobreza. Mis padres llegaron ahí cuando cumplí cinco años. Nos vinimos desde Pudahuel donde vivíamos de allegados. Mi infancia fue como la canción de Sol y Lluvia: un largo tour por Pudahuel y La Bandera…- tararea Rodrigo Fuentes.&lt;br /&gt;Hoy Rodrigo tiene 34 años, es Gerente General de Editorial Universitaria y profesor de la Universidad de Chile. Vive en un departamento en Providencia y maneja un Land Rover descapotable.&lt;br /&gt;Durante la mayor parte de su infancia, su casa fue una mediagua sin baño ni agua potable. Dice que no pasó hambre, pero no sabe si sus padres la sintieron. Su papá era mecánico: cambiaba aceite y lavaba autos en distintos servicentros. Su madre nunca fue a la escuela y se dedicó a criarlo a él y a su hermana.&lt;br /&gt;- Hasta hoy no sé cómo ella me ayudó a hacer mis tareas si nunca fue al colegio. Creo que todo lo que ella hizo por mí se llama amor de madre- dice Rodrigo.&lt;br /&gt;No todos los recuerdos de esa época son duros. Crecer en La Bandera, dice, le permitió conocer la cultura de las poblaciones, de las peñas y las tomas. “Ahí hay profesores, folcloristas, estudiantes y gente que arriesga su bienestar por seguir sus ideales”, dice. Para él, La Bandera está hecha por artistas y La Dehesa por arquitectos.&lt;br /&gt;Una mezcla de esfuerzo, solidaridad y fortuna logró transformarlo en el primer universitario de su familia. Aprendió a leer gracias a una tía y a la patrona de ella, que le tomó cariño. Cuando debía entrar a primero básico su madre lo llevó al colegio de su población. Al verlo tan despierto el director le recomendó que no lo matriculara ahí. &lt;br /&gt;- Le dijo a mi madre que allí me iban a robar todo y me mandó a un colegio a tres cuadras de La Bandera. Ese era otro mundo. &lt;br /&gt;Rodrigo siempre fue el primero de la clase. Al salir de octavo, su padre lo quiso meter en un colegio técnico. Pero a él se le había puesto entre ceja y ceja algo insólito: quería estudiar en la universidad. -Imagínate cómo se complicaron cuando les pedí eso.&lt;br /&gt;Entró al Barros Borgoño. El colegio estaba en el centro y el viaje en micro era para él un viaje a otro mundo. Un mundo que le gustaba pero en el que no le era fácil insertarse. Para un chico pobre, la clase media está llena de barreras de entrada. Algunas fútiles, como el tipo de ropa; otras más relevantes como la cara con que te mira la niña que te gusta. Rodrigo recuerda, por ejemplo, que para la fiesta de graduación, el padre de su invitada no le dio permiso porque él vivía en La Bandera.&lt;br /&gt;Rodrigo dio la Prueba de Aptitud Académica y contra todos los pronósticos casi sacó puntaje nacional en matemáticas. Gracias a eso quedó en ingeniería comercial y obtuvo el 90 por ciento de crédito. El 10 por ciento restante se lo pagó la patrona de su padre, una mujer que siempre lo incentivaba, le daba plata y le regalaba libros.&lt;br /&gt;El mundo universitario le resultó tan nuevo como el primer día de clases fuera de La Bandera. En su familia no tenía ningún referente profesional y muchas veces se sintió inseguro, trasplantado. Lo peor, en todo caso, era la precariedad económica, el estar siempre cerca de perderlo todo, como de hecho le pasó. &lt;br /&gt;Entre lágrimas, Rodrigo recuerda que el primer día de clases del tercer año se quemó su casa. Al llegar vio a su padre destruido. Todo lo que le tomó años levantar estaba hecho cenizas. Se abrazaron y pensó que debía congelar para reconstruirlo todo, pero su familia no quiso que dejara su carrera a medias. Habían luchado tanto por sacarlo adelante que no iban a permitir que ese sueño también se quemara.&lt;br /&gt;En 1997 Rodrigo egresó y en el 2004 llegó a la gerencia de la editorial. Es el único universitario de su cuadra y cuando hace un repaso por los amigos de su infancia el panorama es desalentador. Algunos murieron en peleas, otros están presos y los menos salieron adelante. Piensa que ese también pudo ser su destino. Cree que lo salvaron las oportunidades y la familia que lo respaldó. &lt;br /&gt;¿Lo persigue el fantasma de volver a ser pobre? Dice que no. Su historia le permitió crear un sólido cortafuego con su pasado.&lt;br /&gt;-Logré algo que es invaluable y no tiene que ver con cuánto dinero ganas. Es la posibilidad de tener una mejor calidad de vida. Aunque lo pierda todo, ese ascenso siempre va a estar presente.&lt;br /&gt;Hoy, Rodrigo gana en un mes lo que sus padres en un año. Y hace poco pagó parte de la deuda que tiene con ellos. Les regaló una casa fuera de la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Publicado en The Clinic 2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-7998497505559361234?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/7998497505559361234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=7998497505559361234' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/7998497505559361234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/7998497505559361234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/06/yo-fui-cabro-pobre.html' title='Yo fui cabro pobre'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy5HsQZ7AI/AAAAAAAAABo/31uRN5Z6rMA/s72-c/NINIOS-POBRES-DE-PUEBLOS-MUERTOS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-7195659575150629661</id><published>2007-06-10T19:44:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T12:59:55.327-08:00</updated><title type='text'>Curanilahue: un leñador ametrallado y un pueblo hundido</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy4ZcQZ6_I/AAAAAAAAABg/rRu4eJLs688/s1600-h/cura.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy4ZcQZ6_I/AAAAAAAAABg/rRu4eJLs688/s400/cura.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5074633627360947186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A comienzos de este mes, un trabajador murió ametrallado en una violenta protesta en Curanilahue, en la puerta de una de las plantas madereras del grupo Angelini. Los policías que le dieron muerte dicen que actuaron en defensa propia, que el hombre venía montado en una cargadora de troncos sobre ellos. Ocurrió durante una huelga en que leñadores y operarios que no ganaban ni el sueldo mínimo se enfrentaron a la mayor fortuna del país. Al final, lograron una victoria minúscula: asegurar que por lo menos se cumplan las leyes laborales. En Chile, en Curanilahue, es histórico.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es primero de mayo y Rodrigo Cisternas, llega a la pieza que arrienda con su esposa Evelyn Sanhueza y su hijo de cinco años en Curanilahue, Provincia de Arauco, VIII Región. Están a más de 600 kilómetros de Santiago y sus problemas de transporte. Es el día del trabajador, pero ellos están lejos de celebrarlo.&lt;br /&gt;Rodrigo tiene 26 años y hace dos días está plegado a la huelga que ocho mil trabajadores mantienen contra la empresa forestal Bosques Arauco, del multimillonario Anacleto Angelini, el hombre más rico de Chile y el 119 del mundo según la revista Forbes.&lt;br /&gt;La pelea con la empresa es simple: quieren mejores sueldos y uniformar de una vez por todas las ganancias de los trabajadores por área de producción, y no por la empresa de servicios para la que trabajan. Ninguno de ellos está contratado por Celco. Son subcontratados en diversas faenas. Durante mucho tiempo sus demandas se difuminaron entre las empresas que los empleaban, pero en diciembre del año pasado cambiaron la estrategia y decidieron plantarse frente al monstruo de la celulosa y negociar directamente con ella.&lt;br /&gt;Para cuando Cisternas conversa con su esposa, los trabajadores llevan dos días de huelga. Es segunda vez que están movilizados en el año. A mediados de marzo, sin que nadie los cotizara mucho, hicieron lo mismo.&lt;br /&gt;Cisternas va a su casa a bañarse, cambiarse ropa y volver a la huelga. Antes de salir, juega con su hijo; después, le explica a su esposa que no puede quedarse, que sería injusto. Todos, le dice a Evelyn, están luchando por lo mismo; él se va a quedar en la puerta de la empresa hasta que la cosa pare. Evelyn recuerda que la llamó china, que le dijo que las cosas se iban a arreglar, que la pelea era para ganar un poquito más de plata. &lt;br /&gt;Rodrigo sale ese primero de mayo sin celebraciones. Beso en la boca y promesa: el fin de semana, la lleva a comer por ahí, para celebrar el noveno aniversario de matrimonio. Hasta pronto.&lt;br /&gt;Pero dos días después -el día del aniversario- Rodrigo está muerto. Al menos dos carabineros descargaron sus armas –una pistola y algo que parece una subametralladora en las imágenes de TV- sobre él cuando, arriba de una cargadora de troncos, salió a la carretera a voltear los carros en que venían los policías que apaleaban a sus compañeros. Testigos que vieron el cadáver hablan de cinco impactos de bala.&lt;br /&gt;El fin de semana no hay comida de aniversario para los Cisternas, apenas una viuda que entre miles de curahuinalinos marcha al lado del cajón de su marido, en un pueblo sin policías a la vista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Reportaje completo en www.theclinic.cl&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-7195659575150629661?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/7195659575150629661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=7195659575150629661' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/7195659575150629661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/7195659575150629661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/06/curanilahue-un-leador-ametrallado-y-un.html' title='Curanilahue: un leñador ametrallado y un pueblo hundido'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/Rmy4ZcQZ6_I/AAAAAAAAABg/rRu4eJLs688/s72-c/cura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-6765047518049997576</id><published>2007-05-22T20:52:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T12:59:56.165-08:00</updated><title type='text'>Paul Morrison: "Salí de la cárcel con psicosis"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RlO8gYnGbII/AAAAAAAAABI/axlRxZh76NQ/s1600-h/CAX86T5J.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067601270270225538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RlO8gYnGbII/AAAAAAAAABI/axlRxZh76NQ/s400/CAX86T5J.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Se pasó preso todo el verano por 22 gramos de marihuana que aparecieron en su auto. No se fue solo: dos de sus mejores amigos también se fueron detenidos. Alegó que era un complot, que no es ni consumidor ni traficante. Su madre, en la Cámara y en los medios, lo defendía. Fue, en resumidas cuentas, el escándalo del verano. Ahora salió libre y anda con guardaespaldas, perseguido. La historia del DJ más famoso de Chile y cómo se vive siendo hijo de una diputada UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Cuando llegaste a la cárcel, ¿sabían allá que eras hijo de la diputada Cristi?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No, supieron cuando salió en las noticias. Ahí cacharon quién era y también caché por qué estaba preso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;¿No sabías por qué estabas preso? ¿En el control de detención no te dijeron?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me dijeron que quedaba detenido por 40 gramos de marihuana que milagrosamente después pasaron a ser 22. Los paquetes de marihuana los vi en la audiencia. No los vi ni en el auto ni en el cuartel de Investigaciones.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Por eso tu defensa habla de montaje?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El montaje existe. Está totalmente descartado que no fuese un montaje. La pregunta es quién lo hizo y cómo lo probamos. Eso es súper claro y hay testigos, mucha gente estuvo cuando revisaban el auto y encontraron un solo pito de marihuana, que a la larga resultó ser de una persona que dejaron suelta. Felipe (un amigo, detenido también) declaró que el pito era suyo. Revisaron el auto con un perro y el detective le dijo a mi vieja que debajo de la goma donde van los pies encontraron un poco de molido que no se podía ni pesar. Tú vas a la Subaru y metes la mano debajo de mi asiento y no cabe nada. Justo donde el perro olió ese molido, encontraron los paquetes. En teoría, porque nunca hubo nada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué pasa esto según tú? ¿Tienes enemigos en la zona?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estamos investigando. Sabemos que hay gente de la zona metida y de dónde vienen. No sé si son enemigos míos o personas que fueron detenidas anteriormente y que buscan la forma de salir libres, porque en los días de la detención pasaron dos o tres cosas muy similares.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Esto iba en tu contra?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No, no, no. Esa persona tiró a mucha gente a una olla, pero mi detención fue totalmente fortuita y equivocada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué llamas a tu mamá después que te detienen?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Porque cuando me detuvieron me dijeron que lo hacían por un auto robado y yo les mostré todos los documentos, pero insistían que había que revisar el auto. Y me detienen con ese fin.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Esperabas que ella hiciera algo?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No, en ningún caso. Siempre que me pasa algo llamo a mi hermano, a mi polola y a mi mamá, pero no pretendía que interfiriera, sino que simplemente le explicaran por qué me detuvieron y por qué me mentían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrevista completa en &lt;a href="http://www.theclinic.cl/c_entrevista/ent_01.php"&gt;http://www.theclinic.cl/c_entrevista/ent_01.php&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-6765047518049997576?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/6765047518049997576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=6765047518049997576' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/6765047518049997576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/6765047518049997576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/05/entrevista-paul-morrison.html' title='Paul Morrison: &quot;Salí de la cárcel con psicosis&quot;'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Yd40LDSK4wU/RlO8gYnGbII/AAAAAAAAABI/axlRxZh76NQ/s72-c/CAX86T5J.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1008340047442870564.post-5213510651960789564</id><published>2007-05-11T14:02:00.000-07:00</published><updated>2007-05-27T08:31:39.406-07:00</updated><title type='text'>La máquina que le ganó al monstruo</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/DzQCUBXjvfc"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/DzQCUBXjvfc" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hace pocos días que Curanilahue, pueblo de la VIII Región, volvió a desaparecer de las crónicas nacionales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por casi una semana, la muerte del trabajador forestal Rodrigo Cisternas, ametrallado por funcionarios del Gope, fue comentario obligado de noticieros y diarios. Además, de protestas universitarias y manifestaciones que llegaron hasta el norte de Chile.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También fue comentario la huelga que los forestalinos mantenían en contra de Bosques Arauco, del multimillonario Anacleto Angelini, por exigir mejores sueldos y condiciones laborales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto, es que todo es al revés. Porque no fue la muerte de Rodrigo la que dio paso a la huelga y a toda la prensa que trajo el hecho, sino que fue el paro de actividades lo que mató a Cisternas y atrajo a la prensa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese es el orden lógico. Primero el malestar de los trabajadores. Después la huelga. Luego un plazo para una respuesta. Otra huelga. Una muerte. Un escándalo y mucha prensa. Y finalmente un "acuerdo".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y es que la muerte de Cisternas surtió de fuerza a la lucha sindical como sólo lo hacen las raras mezclas de hechos. Esas que tienen que ver con la extrema necesidad y con el derrame de la sangre de los extremadamente necesitados, porque cuando ya hay bajas populares, todo retroceso en la negociación vuelve inútil el movimiento. Son como muertes innecesarias. Y en Curanilahue todos sabían eso. Incluso la familia del muerto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Evelyn Sanhueza, su esposa, entendía perfectamente que si Rodrigo no hubiese muerto esa tarde afuera de la Celulosa Arauco, en Horcones, todavía los leñadores estarían exigiendo mejores condiciones de trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su ametrallamiento fue necesario para encender los ánimos y cuadrar a todo un pueblo contra el monstruo que enjauló de bosques a Curanilahue y lo condenó a ser una máquina surtidora de trabajadores, como ya lo habían sido durante mucho tiempo para las mineras y los pirquenes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso la muerte de Rodrigo es festejada. Por eso las más de 20 mil personas en su funeral. Desde que eso pasó, en ese lugar las familias ya no sienten que cuando sus hijos crezcan van a tener que entregárselos a Angelini y Cía. Al menos ahora se hicieron escuchar y allá eso es histórico. Más que el acuerdo económico, porque sin bombos ni platillos, sólo lograron hacer que la empresa cumpla la ley.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y eso es lo único rescatable. Pero ya fue. Ya no son presa de la prensa, pero en Curanilahue todo esto será recordado por mucho tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aún de las paredes de las calles cuelgan afiches y pancartas. Aún los leñadores se toman sus tragos a la salud de la huelga. Y aún Evelyn llora a Rodrigo, pero lo sigue haciendo con sentimientos encontrados. Algo la consuela, y es que la última vez que lo vio, antes que muriera, le dijo que lo hacía por un mejor futuro para su hijo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Qué será de Rodriguito en quince años más? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Habrá valido la pena la muerte de su padre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1008340047442870564-5213510651960789564?l=miralavitrina.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miralavitrina.blogspot.com/feeds/5213510651960789564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1008340047442870564&amp;postID=5213510651960789564' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/5213510651960789564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1008340047442870564/posts/default/5213510651960789564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miralavitrina.blogspot.com/2007/05/no-quiero-ser-paco.html' title='La máquina que le ganó al monstruo'/><author><name>J.R.G.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04671409972383801395</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
